La excavación de urgencia de estos restos constructivos se realizó en 1997 consistiendo en varias catas que permitieran formular una hipótesis sobre el significado de esta construcción.
Los restos constructivos presentan una considerable envergadura, solidez y extensión si se los compara con los del resto del valle del Chorrito, por lo que se deduce que éstos formaban parte de la construcción principal.
Se establecen unas hipotéticas fases constructivas partiendo de la planta basilical de una iglesia paleocristiana a la que se van añadiendo nuevas construcciones.
El principal problema que se nos plantea es si la construcción primitiva fue una villa romana transformada después en basílica o fue una basílica, que además se reutiliza durante la dominación musulmana.
La posibilidad de su origen en una villa romana se apoya en la aparición de numerosas tégulas e ímbrices, las marcas de pies en baldosas de barro, la epigrafía en una ímbrice, la utilización de casas-iglesia para las reuniones de los primeros cristianos y los préstamos que de la planta de la villa romana tomaron las primeras basílicas. Aunque esta hipótesis no se puede descartar, creemos más factible la de una basílica, pues la concentración de tumbas rupestres que hay a su alrededor era una costumbre arraigada en las primitivas comunidades cristianas.
La zona pintada de marrón está construida con mampostería unida con argamasa de cal y arena. Los muros estaban enfoscados en el interior, pues en la curva del ábside y esquinas aparecen restos de argamasa. Formarían parte del núcleo original de la planta basilical rematada con un ábside semicircular.
Los muros pintados en naranja pertenecen a una ampliación realizada con mampostería y barro. El muro de la izquierda daría lugar a la formación de una nave lateral y los que se sitúan delante formarían un nártex o atrio.
El muro amarillo es también de piedra y barro y podía formar parte de un porche sustentado con vigas que utilizarían como basas las tres piedras que sobresalen del terreno.
Los muros marcados con línea discontinua, simétricos a los del lado izquierdo, se supone que debían existir, pero es fácil que hayan desaparecido por la proximidad del camino y las piedras de la cantera.
El muro de color rojo que atraviesa la nave principal se construiría posteriormente para dividir la nave.